miércoles, 23 de marzo de 2016

Conexión 7


Por Bill:
Me dormí en camino a aquella casa, luego de decirle a Tom que lo del examen era sólo una broma, para seguir escondiendo "esto". Ni siquiera estoy de seguro de qué somos. Algo así como... ¿Amigos que se besaron? No lo sé, suena algo loco, sí. Pero es que ninguno dijo nada de ser "novios".
No sé muy bien porqué pero seguía aún de mal humor. Sabía de las intenciones de Tom, pero no le iba a dejar, hoy no. No estoy de ánimos para andar... Bueno, puede también que yo sea el mal pensado y por su mente ni se cruce el tocarme un pelo.. En fin.
Cuando desperté estaba en un cuarto, estaba todo oscuro y noté que la cama era grande... ¿Matrimonial? Joder, ¿qué había pasado? ¿Y Tom? ¿Y Georg?
Me levanté algo asustado y tanteando las paredes encontré una puerta, no dudé en abrirla, y por suerte ahí estaban ambos. Tom y Georg. Suspiré, me quedaba más tranquilo.
-¿Ya te vas, Georg? -Pregunté sobando mis ojos.
-Sí. Tengan cuidado. -Volteó para irse- ¡Ah! Tom. Simone me dio algunas cosas para que preparen, para cocinar. No creo que les quieran traer las pizzas aquí.
-De acuerdo. -Respondió Tom- Gracias, Georg.
-Bien. Adiós, chicos. -Y tras despedirnos se marchó.
Tom se quedó mirando la puerta hasta que Georg desapareció, cerrando ésta.
Volteó hacia mi y nos quedamos un momentos en silencio, hasta que él sonrió.
Yo volteé y comencé a caminar por la pequeña casa.
-Hay dos dormitorios. -Habló Tom- Mira, el otro está por aquí. -Lo seguí hasta llegar a otra puerta de madera- Tiene una cama sólo para uno, es chica.
-Tom... Quiero conocer más el bosque, ¿luego vengo?
-Voy contigo.
-No. Quiero estar solo un momento.. -Enseguida seguí cuando noté a Tom alzar una ceja- Pues, me gusta estar solo por momentos para arreglar mis pensamientos, ¿vale?
-Pero ya está oscuro, es peligroso, voy contigo.
-No. Creo que ya estoy bastante grandecito para andar acompañado por la noche.
-Pero... -Se interrumpió al sonar su móvil- ¿Hola?... Sí, mamá, te dije que no volvería hasta el... ¿Qué pasó? ¿Pero tomó frío, o...? -Hizo una pausa algo larga escuchando atento al otro lado. No pude evitar acercarme, la curiosidad era mucha. Algo de Gustav era, el hermano pequeño de Tom- De acuerdo. -Sin colgar volteó bruscamente, casi tirándome, tomó su chaqueta, la que se encontraba sobre el respaldar de una silla- Enseguida estoy por allí... Vale, adiós.
-¿Qué pasó?
-Mi hermano Gustav. Al parecer alguien tenía resfrío y le contagió. -Dijo rápidamente mientras tomaba sus llaves y cartera- Tomó algo de frío y parece que tiene mucha fiebre.
-¿Vas para tu casa? -Se detuvo un momento en la puerta.
-Bill. Quédate aquí, trataré de volver mañana temprano, solo... prepárate algo sencillo de comer y recuéstate.
-Ya sé lo que debo hacer. -Asintió y siguió su camino hacia el auto, al que yo seguí.
-Creo que estarás lo bastante solo como para arreglar tu mente.
-Adiós. -Me paré a un lado del auto, a que él volteó a verme y dejando salir una pequeña risa, se acercó a dejar un corto beso en mis labios. No pude evitar sonreír ante ese gesto.
-Descansa. -Subió al auto y se marchó.
Volví a entrar a la pequeña casa, cerré la puerta detrás de mi y dude unos momentos en salir o no.
No conocía la casa y estaba solo... La casa parecía algo antigua, y se sentían ruidos en el techo.
Joder, mejor me largo.
Fui hacia mi bolso y tomando mi móvil y mi cartera salí de allí, dejando encendidas las luces de afuera.
Se veía la ruta, unas cinco cuadras, había una luz en la calle, cerca de dos cuadras alejadas a la casa. Comencé a avanzar, cruzado de brazos.
Pensaba ir hasta aquella ruta y volver.
Las luces en los postes de luz se repetían cada dos cuadras, y contando los postes, noté que ya estaba en la ruta.
Me asomé a ésta, y vi acercarse un bus, pude leer a donde iba. “Capital (Berlín)”
Alcé una mano y lo paré, enseguida subí y por suerte tenía varios asientos. Algunos comenzaron a murmurar, me molestó un poco, pero que va, los entiendo. No ha de ser normal ver subir a alguien al bus de entre medio de un bosque.
Tardó un rato largo en llegar a Berlín, yo logré dormirme, pero fue imposible no despertarse con el ruido, lo gritos de la gente.
Enseguida miré por la ventana a mi lado, en un edificio, había parado en la puerta un muy lujoso auto. Logré ver a uno de los diseñadores de ropa más importantes, conocidos en Alemania.
Bajé del bus y me puse a entre la gente, mirando.
Sabía que se dedicaba a la creación de moda de alta calidad para hombres y mujeres. Sus creaciones de haute couture se catalogan bajo el nombre de Torsten Amft, mientras que la colección de ropa prêt-à-porter se denomina Amft fashion. El sello AMFT es administrado por inversionistas internacionales.
AMFT era su marca de ropa... La marca de ropa de Torsten Amft.
Volteó algunas veces su rostro mirando a alguno que otro con su lentes oscuros.
Hasta que de repente, sentí una mirada sobre mi, miré hacia ambos lados y al notar que nadie me prestaba atención miré hacia el frente, y ahí noté quién me miraba.
Amft me apuntaba con el dedo indice, diciendo algo al oído de un tipo alto, también con lentes oscuros.
Sonreí pero al hacerlo él sólo volteó y siguió su camino.
Hice lo mismo y volteé alejándome de ese montón de gente, volviendo a caminar a paso lento, pensando.
Amft andaba al rededor de los 45 años de edad.
Estudió diseño de moda en Zúrich (Suiza), y comenzó a trabajar con Ernesto Aligieri en Roma (Italia). En el año 2000, ganó el premio Lexton de moda en Nueva York. Muchos personajes famosos sienten predilección por su ropa y su estilo. Torsten Amft fundó el estilo Elitist Futurism (Futurismo Elitista) y extendió su presencia en todo el mundo. Antes de dedicarse al diseño, fue modelo de Helmut Newton, Herb Ritts y Gianni Versace. Actualmente es el director creativo de la marca de moda AMFT.
No uso mucho sus diseños, pero debo aceptar que son muy bonitos.
Me detuve un momento, no tenía ganas de volver a aquella casa en el bosque, es más. Sentía curiosidad por el hermano de Tom.
Cuando quise volver a andar alguien tocó mi hombro.
-Joven. -Volteé y vi a una persona alta, cerca de mi estatura, llevaba lentes oscuros y quitó su mano al notar mi intriga- ¿Puede acompañarme?
-¿Disculpe?
-Le explico en el camino, si gusta.
-Claro.
Comenzamos a caminar otra vez hacia el montón de gente, pasamos sin problemas y adentramos aquel edificio.
Me había comentado que a Torsten Amft le había llamado la atención mi altura y cuerpo.
Que puta suerte.
Pensé.
Tocó la puerta de un departamento, algo alejado a los demás, y abrió, diciendo que me acomodara en un sofá que se encontraba en la mitad de la sala de estar.
Así lo hice y apagué mi móvil, enseguida noté asomarse a Torsten Amft, me puse de pie para saludarlo. Él extendió su mano hacia mi, la que enseguida tomé, estrechándola levemente.
-Mucho gusto... -Habló él.
-Bill Kaulitz. -Terminé su frase.
-Bill, supongo que sabes mi nombre.
-Sí, sí. -Se alejó sentándome frente a mi, en el sofá de enfrente.
-Bien. Cuéntame sobre ti, entonces.
-Pues... Estoy estudiando en la universidad, mi madre es separada, pues.., ahora está juntada...
-Entiendo.. -Dijo tras notar mi pausa.
-Georg, su pareja se llama Georg.
-Dime. ¿Estás juntado? -Reí un poco al oír eso.
-¿Es necesario?
-¿Por qué no? No quiero luego con que hay una novia celosa.
-Para nada, estoy solo y pienso estarlo por un rato.
-¿Y qué estudio sigues?
-Profesorado de Ciencias Naturales.
-Ya veo. Dime, ¿vives por aquí?
-Vivo en Leipzing.
-Perfecto. ¿Ibas hacia tu casa o...?
-No. -Dije interrumpiéndolo- La verdad es algo largo de explicar.
-Tengo toda la noche, Bill. -Reí y él enseguida me siguió, a lo que comencé a hablar.
-Vine con un amigo... Va, no aquí, hay un bosque saliendo de la ciudad. Queríamos pasar el fin de semana juntos, así que Georg, la pareja de mi madre...
-Sí, sí lo recuerdo, sigue.
-Vale. Nos ofreció una casa en ese bosque, y pensábamos volver el lunes, directo hacia la universidad. Pero parece que su hermano, tiene un hermano pequeño, Gustav. Enfermó y tuvo que marcharse, yo no quería quedarme solo así que fui hacia una ruta y tomé un bus, el que me trajo hasta aquí. Coincidencia.
-No lo creo. Si el destino te trajo hasta aquí fue por algo. -Noté que alzó una ceja- En fin, ¿piensas volver a aquella casa?
-No, quiero volver a la mía.
-Si quieres te acompaño. -Se levantó de su lugar.
-Gracias igual. -Lo imité sonriendo.
-Nada, de paso te acompaño y conozco más sobre ti. Y es una invitación de amigo, no te puedes negar.
-Hum... De acuerdo.
Y así fue como salimos del departamento y junto a unos guardaespaldas fuimos hacia el garaje del edificio, subiendo a la parte trasera de un lujoso auto, que nos esperaba afuera.
Seguimos hablando de mi, le conté que me gustaba mucho cantar.
Él insistió mucho sobre éste amigo con el que fui al bosque, así que le conté. Que nos conocimos en internet, descubrimos que se mudó al lado de mi casa y comenzamos la misma universidad, por alguna que otra cosa nos besamos y eso siguió, no llegamos a nada más que algún rose y un beso.
-Entonces sí tienes pareja.
-No, no. Por ahora no somos nada más que amigos.
-Aquí a la vuelta...
-Dime Amft. -Terminó mi frase.
-Amft. -E indicó al chofer que doblara.
Nos despedimos y bajando del auto encaminé hacia mi casa.


Por Amft:
Luego de que Bill bajó y noté que adentró a su casa, el chofer comenzó a andar.
-Bonito el chico. -Le escuché decir, enseguida noté que me hablaba a mi.

-Sí, la verdad que sí. Ya veremos si consigo que sea mi modelo.