Me
dormí en camino a aquella casa, luego de decirle a Tom que lo del
examen era sólo una broma, para seguir escondiendo "esto".
Ni siquiera estoy de seguro de qué somos. Algo así como... ¿Amigos
que se besaron? No lo sé, suena algo loco, sí. Pero es que ninguno
dijo nada de ser "novios".
No
sé muy bien porqué pero seguía aún de mal humor. Sabía de las
intenciones de Tom, pero no le iba a dejar, hoy no. No estoy de
ánimos para andar... Bueno, puede también que yo sea el mal pensado
y por su mente ni se cruce el tocarme un pelo.. En fin.
Cuando
desperté estaba en un cuarto, estaba todo oscuro y noté que la cama
era grande... ¿Matrimonial? Joder, ¿qué había pasado? ¿Y Tom? ¿Y
Georg?
Me
levanté algo asustado y tanteando las paredes encontré una puerta,
no dudé en abrirla, y por suerte ahí estaban ambos. Tom y Georg.
Suspiré, me quedaba más tranquilo.
-¿Ya
te vas, Georg? -Pregunté sobando mis ojos.
-Sí.
Tengan cuidado. -Volteó para irse- ¡Ah! Tom. Simone me dio algunas
cosas para que preparen, para cocinar. No creo que les quieran traer
las pizzas
aquí.
-De
acuerdo. -Respondió Tom- Gracias, Georg.
-Bien.
Adiós, chicos. -Y tras despedirnos se marchó.
Tom
se quedó mirando la puerta hasta que Georg desapareció, cerrando
ésta.
Volteó
hacia mi y nos quedamos un momentos en silencio, hasta que él
sonrió.
Yo
volteé y comencé a caminar por la pequeña casa.
-Hay
dos dormitorios. -Habló Tom- Mira, el otro está por aquí. -Lo
seguí hasta llegar a otra puerta de madera- Tiene una cama sólo
para uno, es chica.
-Tom...
Quiero conocer más el bosque, ¿luego vengo?
-Voy
contigo.
-No.
Quiero estar solo un momento.. -Enseguida seguí cuando noté a Tom
alzar una ceja- Pues, me gusta estar solo por momentos para arreglar
mis pensamientos, ¿vale?
-Pero
ya está oscuro, es peligroso, voy contigo.
-No.
Creo que ya estoy bastante grandecito para andar acompañado por la
noche.
-Pero...
-Se interrumpió al sonar su móvil- ¿Hola?... Sí, mamá, te dije
que no volvería hasta el... ¿Qué pasó? ¿Pero tomó frío, o...?
-Hizo una pausa algo larga escuchando atento al otro lado. No pude
evitar acercarme, la curiosidad era mucha. Algo de Gustav era, el
hermano pequeño de Tom- De acuerdo. -Sin colgar volteó bruscamente,
casi tirándome, tomó su chaqueta, la que se encontraba sobre el
respaldar de una silla- Enseguida estoy por allí... Vale, adiós.
-¿Qué
pasó?
-Mi
hermano Gustav. Al parecer alguien tenía resfrío y le contagió.
-Dijo rápidamente mientras tomaba sus llaves y cartera- Tomó algo
de frío y parece que tiene mucha fiebre.
-¿Vas
para tu casa? -Se detuvo un momento en la puerta.
-Bill.
Quédate aquí, trataré de volver mañana temprano, solo...
prepárate algo sencillo de comer y recuéstate.
-Ya
sé lo que debo hacer. -Asintió y siguió su camino hacia el auto,
al que yo seguí.
-Creo
que estarás lo bastante solo como para arreglar tu mente.
-Adiós.
-Me paré a un lado del auto, a que él volteó a verme y dejando
salir una pequeña risa, se acercó a dejar un corto beso en mis
labios. No pude evitar sonreír ante ese gesto.
-Descansa.
-Subió al auto y se marchó.
Volví
a entrar a la pequeña casa, cerré la puerta detrás de mi y dude
unos momentos en salir o no.
No
conocía la casa y estaba solo... La casa parecía algo antigua, y se
sentían ruidos en el techo.
Joder,
mejor me largo.
Fui
hacia mi bolso y tomando mi móvil y mi cartera salí de allí,
dejando encendidas las luces de afuera.
Se
veía la ruta, unas cinco cuadras, había una luz en la calle, cerca
de dos cuadras alejadas a la casa. Comencé a avanzar, cruzado de
brazos.
Pensaba
ir hasta aquella ruta y volver.
Las
luces en los postes de luz se repetían cada dos cuadras, y contando
los postes, noté que ya estaba en la ruta.
Me
asomé a ésta, y vi acercarse un bus, pude leer a donde iba.
“Capital (Berlín)”
Alcé
una mano y lo paré, enseguida subí y por suerte tenía varios
asientos. Algunos comenzaron a murmurar, me molestó un poco, pero
que va, los entiendo. No ha de ser normal ver subir a alguien al bus
de entre medio de un bosque.
Tardó
un rato largo en llegar a Berlín, yo logré dormirme, pero fue
imposible no despertarse con el ruido, lo gritos de la gente.
Enseguida
miré por la ventana a mi lado, en un edificio, había parado en la
puerta un muy lujoso auto. Logré ver a uno de los diseñadores de
ropa más importantes, conocidos en Alemania.
Bajé
del bus y me puse a entre la gente, mirando.
Sabía
que se dedicaba a la creación de moda de alta calidad para hombres y
mujeres. Sus creaciones de haute couture se catalogan bajo el nombre
de Torsten Amft, mientras que la colección de ropa prêt-à-porter
se denomina Amft fashion. El sello AMFT es administrado por
inversionistas internacionales.
AMFT
era su marca de ropa... La marca de ropa de Torsten Amft.
Volteó
algunas veces su rostro mirando a alguno que otro con su lentes
oscuros.
Hasta
que de repente, sentí una mirada sobre mi, miré hacia ambos lados y
al notar que nadie me prestaba atención miré hacia el frente, y ahí
noté quién me miraba.
Amft
me apuntaba con el dedo indice, diciendo algo al oído de un tipo
alto, también con lentes oscuros.
Sonreí
pero al hacerlo él sólo volteó y siguió su camino.
Hice
lo mismo y volteé alejándome de ese montón de gente, volviendo a
caminar a paso lento, pensando.
Amft
andaba al rededor de los 45 años de edad.
Estudió
diseño de moda en Zúrich (Suiza), y comenzó a trabajar con Ernesto
Aligieri en Roma (Italia). En el año 2000, ganó el premio Lexton de
moda en Nueva York. Muchos personajes famosos sienten predilección
por su ropa y su estilo. Torsten Amft fundó el estilo Elitist
Futurism (Futurismo Elitista) y extendió su presencia en todo el
mundo. Antes de dedicarse al diseño, fue modelo de Helmut Newton,
Herb Ritts y Gianni Versace. Actualmente es el director creativo de
la marca de moda AMFT.
No
uso mucho sus diseños, pero debo aceptar que son muy bonitos.
Me
detuve un momento, no tenía ganas de volver a aquella casa en el
bosque, es más. Sentía curiosidad por el hermano de Tom.
Cuando
quise volver a andar alguien tocó mi hombro.
-Joven.
-Volteé y vi a una persona alta, cerca de mi estatura, llevaba
lentes oscuros y quitó su mano al notar mi intriga- ¿Puede
acompañarme?
-¿Disculpe?
-Le
explico en el camino, si gusta.
-Claro.
Comenzamos
a caminar otra vez hacia el montón de gente, pasamos sin problemas y
adentramos aquel edificio.
Me
había comentado que a Torsten Amft le había llamado la atención mi
altura y cuerpo.
Que
puta suerte.
Pensé.
Tocó
la puerta de un departamento, algo alejado a los demás, y abrió,
diciendo que me acomodara en un sofá que se encontraba en la mitad
de la sala de estar.
Así
lo hice y apagué mi móvil, enseguida noté asomarse a Torsten Amft,
me puse de pie para saludarlo. Él extendió su mano hacia mi, la que
enseguida tomé, estrechándola levemente.
-Mucho
gusto... -Habló él.
-Bill
Kaulitz. -Terminé su frase.
-Bill,
supongo que sabes mi nombre.
-Sí,
sí. -Se alejó sentándome frente a mi, en el sofá de enfrente.
-Bien.
Cuéntame sobre ti, entonces.
-Pues...
Estoy
estudiando en la universidad, mi madre es separada, pues.., ahora
está juntada...
-Entiendo..
-Dijo tras notar mi pausa.
-Georg,
su pareja se llama Georg.
-Dime.
¿Estás juntado? -Reí un poco al oír eso.
-¿Es
necesario?
-¿Por
qué no? No quiero luego con que hay una novia celosa.
-Para
nada, estoy solo y pienso estarlo por un rato.
-¿Y
qué estudio sigues?
-Profesorado
de Ciencias Naturales.
-Ya
veo. Dime, ¿vives por aquí?
-Vivo
en Leipzing.
-Perfecto.
¿Ibas hacia tu casa o...?
-No.
-Dije interrumpiéndolo- La verdad es algo largo de explicar.
-Tengo
toda la noche, Bill. -Reí y él enseguida me siguió, a lo que
comencé a hablar.
-Vine
con un amigo... Va, no aquí, hay un bosque saliendo de la ciudad.
Queríamos pasar el fin de semana juntos, así que Georg, la pareja
de mi madre...
-Sí,
sí lo recuerdo, sigue.
-Vale.
Nos ofreció una casa en ese bosque, y pensábamos volver el lunes,
directo hacia la universidad. Pero parece que su hermano, tiene un
hermano pequeño, Gustav. Enfermó y tuvo que marcharse, yo no quería
quedarme solo así que fui hacia una ruta y tomé un bus, el que me
trajo hasta aquí. Coincidencia.
-No
lo creo. Si el destino te trajo hasta aquí fue por algo. -Noté que
alzó una ceja- En fin, ¿piensas volver a aquella casa?
-No,
quiero volver a la mía.
-Si
quieres te acompaño. -Se levantó de su lugar.
-Gracias
igual. -Lo imité sonriendo.
-Nada,
de paso te acompaño y conozco más sobre ti. Y es una invitación de
amigo, no te puedes negar.
-Hum...
De acuerdo.
Y
así fue como salimos del departamento y junto a unos guardaespaldas
fuimos hacia el garaje del edificio, subiendo a la parte trasera de
un lujoso auto, que nos esperaba afuera.
Seguimos
hablando de mi, le
conté que me gustaba mucho cantar.
Él
insistió mucho sobre éste amigo con el que fui al bosque, así que
le conté. Que nos conocimos en internet, descubrimos que se mudó al
lado de mi casa y comenzamos la misma universidad, por alguna que
otra cosa nos besamos y eso siguió, no llegamos a nada más que
algún rose y un beso.
-Entonces
sí tienes pareja.
-No,
no. Por ahora no somos nada más que amigos.
-Aquí
a la vuelta...
-Dime
Amft. -Terminó mi frase.
-Amft.
-E indicó al chofer que doblara.
Nos
despedimos y bajando del auto encaminé hacia mi casa.
Por
Amft:
Luego
de que Bill bajó y noté que adentró a su casa, el chofer comenzó
a andar.
-Bonito
el chico. -Le escuché decir, enseguida noté que me hablaba a mi.
-Sí,
la verdad que sí. Ya veremos si consigo que sea mi modelo.

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