jueves, 14 de abril de 2016

Conexión 8

Por Bill;


Un rayo de sol logró despertarme, al removerme él sólo se giró.
Ya no tenía sueño así que decidí colocarme el bóxer, había quedado tirado luego de lo de anoche.
Fui hacia el baño tras tomar algo de ropa para darme una ducha. En la mitad del baño logré oír como se levantaba, y caminaba hacia la cocina, supuse que se prepararía algo.
Al terminar estaba sentado, en la sala tomando de una taza, elevó su mirada hacia mi y sonrió, apuntando hacia la cocina.
-Allí hay café.
Aún sin una playera fui hacia donde apuntó, sirviéndome algo de café, para ir a sentarme a su lado.
-¿Qué hay de interesante ahí? -Hablé estirando mi cuello hacia su periódico.
-Sólo leía lo que dicen, pero creo que debería encender la TV. Seguro allí hablan más.
Suspiré un poco; -¿Vamos a seguir con los trajes? -Él rió antes de responder.
-Debo admitir que tienes un buen gusto, Bill.
-Sí, eso lo noto todos los días. -Y esta vez riendo ambos dejó un beso en mis labios.
Acabó su café y enseguida lo llevó al lavadero.
Vivíamos en un departamento, pues, yo opiné que una casa para ambos sería grande. Lo dije porque ya estaba algo cansado de que me sirvieran, por cierto, esa es una razón del departamento, debo admitir que tenemos uno algo grande, pero al menos no caben las sirvientas.
Me fui de casa hace tiempo, pero visito a mis padres muy seguido. Por cierto, tampoco acabé la universidad, al juntarme con Amft, él me convenció de que no sería necesario. Diseñaba ropa con él, se podría decir que ambos éramos los diseñadores de las prendas en los últimos años de “AMFT”
Ahora nos dirigíamos hacia una no muy grande casa, la cual Amft tenía especialmente para sus modelos, no es que ellas vivieran ahí, si no que allí nos juntábamos para probar la ropa, cuál para cual, y claro, las preferidas de Amft, las vestía yo.
Joder, fue demasiada ropa, estuvimos hasta algo tarde, Amft mandó llevar las prendas hacia el departamento, pues, a la mayoría le hacían falta algunos retoques.
-Yo mientras iré.., por ahí con Bill. -Les decía a sus hombres, así que pretendía que fuéramos solos.
Y hubiéramos ido, de no ser porque mi móvil sonó. Era Gustav, aún seguía en contacto con él.
Quería que nos encontremos, ahora.
-¿Quién? -Habló Amft cuando corté.
-Un amigo, quiere que nos encontremos.
-¿Gustav?
-Sí.
-Debes presentármelo.
-Lo haré.
-Espera, irás en un auto.
Y así fue, uno de sus choferes me llevó hasta la casa de Gustav.
No era al lado de la de mis padres, no sé quién, pero esa casa está ocupada.
Luego de tocar y el auto se marchara, se abrió la puerta, y adentré.
Supongo que si Amft se enteraba me dejaría, pero fui yo el que lo vio primero, engañándome con una de sus modelos. No dije nada, simplemente porque Amft podía dejarme hasta fuera de cualquier trabajo, además de que.. Una noche anterior, luego de un baile con Gustav... Debo admitir que tampoco me arrepiento, ésto sigue pasando, y es por eso mismo que hoy vengo a su casa, nada más y nada menos que porque Gustav quería sexo. No sé si Amft me seguía engañando, ni me interesa.
Apenas pude limitarme a comer algo pequeño y marcharme, sería muy obvio si llegaba tarde.
Cuando llegué a casa él arreglaba los detalles de los vestidos, fui y me senté a su lado.
Dejando todo hizo su silla hacia atrás y sabiendo lo que quería, me levanté y fui a sus piernas, siguiendo un beso suyo algo intenso, luego de separarnos, me arrodillé entre sus piernas, si follaba con él, ya sabía que debía comenzar con una mamada.




No podía dormir, así que en lo oscuro de la noche comencé a aburrirme.
Gustav me había platicado de que Tom había seguido sus estudios, y por suerte ya a los 24 años logró ser director de una escuela privada.




Estábamos almorzando, y sonó el móvil de Amft, fue hacia el cuarto donde hace sus diseños, y volviendo con su agenda anotaba algo.
-De acuerdo, adiós. -Y cortó.
-¿Quién era? -Hablé mirando lo que anotaba.
-Otra escuela. Debemos tener mejores ideas con los trajes. Quieren más, y sí, eso es bueno, pero no tenemos tanta imaginación. ¿Quieres ir?
-Por supuesto.
Y otra vez saliendo apurados, nos dirigimos hacia esa escuela.
Enseguida nos dirigieron a la oficina del director, éste no se encontraba, al parecer quién se comunicó con Amft, fue su secretaria/o, no lo sé.

Y lo último que me imaginaba pasó, se abrió la puerta y entró el director.

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